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martes, 18 de julio de 2017

ENSALADA DE ESPINACAS CON CRUJIENTE DE BEICON






No os vais a creer cómo nacen muchas veces mis recetas...

Desde que estoy al frente de Flow Cooking, mi tiempo para la casa es bastante limitado, pero aún así me gusta tener un poco de todo y poder preparar mis "inventos" sin echar en falta ningún ingrediente. Nunca sé muy bien qué me va a apetecer, depende del día me decanto por un filete, una ensalada o una sopita reparadora si hace frío. 

La verdad sea dicha, ahora mismo no está haciendo un frío polar, y con estas calores más bien nos apeteció hacer una ensalada contundente. No por la buena causa de cuidar la línea, sino por la de aprovechar unas espinacas tiernas que ya no sabía cómo endilgarles a los críos. 

Eran tan tiernas, que me parecía pecado manipularlas mucho. Así que esta vez, la opción era ponerlas crudas. 

Y entonces, de la más sencilla improvisación empieza mi, llamémosle así, coreografía. Abro la nevera, escudriño todos los estantes, la despensa y un armario donde guardo las cosas para los "experimentos". De esos escondrijos van saliendo las piezas del baile (#ConLoQueHabíaPorCasa), y una tras otra acaban combinándose en una perfecta sinfonía de presencia y sabor, que no os cuento lo buenísima que está y lo bien que suena. Si, he dicho suena, porque es una ensalada crujiente. 

Creo que lo mejor es que subáis el volumen, os sirváis un vinito y nos pongamos los delantales. Vamos a cocinar. 

INGREDIENTES: 
  • Espinacas tiernas 
  • Tomates Cherry 
  • Beicon 
  • Cebolla crujiente (frita) 
  • Queso tierno de cabra o manchego suave 
  • Crema de vinagre de limón 
  • Limón exprimido 
  • AOVE 

ELABORACIÓN: 


No puede ser más sencillo. Si no quieres, no tienes ni que encender la sartén, porque si tienes beicon de ese super fino, puedes cortarlo a tiras, lo pones sobre un papel en un plato, y tras unos minutos de microondas quedará crujiente y tostadito. Si no eres de micro, pues la tradicional sartén. Recuerda luego dejar soltar el exceso de grasa en un papel de cocina. 

Lo otro que tienes que elaborar es la salsa para el aliño. Las espinacas siempre me han parecido que casaban bien con los cítricos, y recordé una crema de vinagre al limón que no tenía muy claro como gastar y ésta era una buena ocasión. Así que sigue mis pasos: en el vaso de la batidora, pon un buen chorreón de éste vinagre al limón que te digo (si lo encuentras, que supongo que no debe ser tan complicado), luego añade el zumo de un limón y echa además un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra. Con la batidora haz una emulsión batiendo toda la mezcla para que quede como si fuera una mayonesa, despacito, y sin mover la batidora vas subiendo poco a poco hasta hacer una crema espesa.

¡Ya lo tienes! Vamos a emplatar: pon un buen puñado de espinacas en el plato. Echa por encima un poco de cebolla crujiente, más el beicon reservado (y escurrido). Aliña la ensalada con la crema preparada, y luego coloca encima el queso cortado como más te guste. ¡Y voilá! 

Tenéis que probarlo. Es una mezcla espectacular y deliciosa que espero que os guste tanto como a los de casa. 

Saludos, y disculpad mi ausencia por estos lares durante este tiempo.

viernes, 20 de noviembre de 2015

AJOHARINA CON GUÍSCANOS


Es tiempo de setas. Adoro ir al campo, pero si al placer de abandonar el asfalto por los olores y colores campestres unimos el aliciente de buscar deliciosos hongos, el deleite es doble. En nuestra tierra hay bastante afición por la micología, en gran parte debida a la abundancia de setas, sobre todo las de tipo “cardo” o “guíscanos”. Y precisamente estos sabrosos hongos van a ser los protagonistas de nuestra receta de hoy.
Los guíscanos también se conocen en otras zonas como “níscalos”. Son unas setas rojizas de intenso sabor a bosque, que se suelen encontrar en zonas  bastante descuidadas, por tener un tronco corto y quedar muy a ras del suelo.
Esta receta es una de las que heredé de mi abuela. Durante un tiempo estuvo arrumbada en un rincón de mi memoria, hasta que una amiga me recordó su existencia y decidí desempolvarla, añadiéndole algún aporte personal. Su elaboración es bastante sencilla, sin más secreto que unos buenos ingredientes y el cariño en su preparación. Es una receta que gana si la elaboras al amor de una buena lumbre.
Se puede preparar con harina de almortas, como la que se usa para elaborar gachas, y entonces tendrá mucho más sabor, pero no es un ingrediente imprescindible. Yo la he hecho con harina normal de trigo. Pero mejor, vamos paso a paso…

INGREDIENTES;

  • Aceite de oliva Virgen Extra
  • Pimiento rojo
  • Pimiento verde
  • Ajos
  • Una patata mediana
  • Cuatro cucharadas soperas y con colmo de harina de trigo
  • Poco más de un litro de agua, o caldo de verduras.
  • Guíscanos
  • Pimentón de la vera
  • Sal
  • Mix de especias; pimienta negra, pebrella, tomillo, mejorana, clavo y nuez moscada (todo picado)


ELABORACIÓN:

Empezaremos haciendo un sofrito con los pimientos, la patata y los ajos (que a mí me gusta incorporar previamente machacados con un golpe). Para hacerlo, cubriremos todo el fondo de la sartén con aceite. Aunque nos parezca que es demasiado aceite, tened en cuenta que luego hay que sofreír la harina, por lo que no escatimaremos. Cuando las verduras del sofrito estén algo pochadas, añadiremos los guíscanos. Es el momento de retirar los ajos y picarlos bien, retirando las pieles. De nuevo, los incorporaremos al sofrito.
Cuando las setas estén tiernas, añadiremos la harina. Yo calculo una buena cucharada sopera bien colmada por persona, y unos 250-300 ml.  de caldo por cucharada de harina, aunque todo depende del grado de espesor que le queráis dar al guiso. Vuestro gusto es el que os dictará. Si os parece demasiado espeso, siempre podréis añadir más caldo a medida que el guiso se vaya haciendo.

Sofreiremos bien la harina, hasta que tome un color tostado o dorado. Entonces echaremos una buena cucharada de pimentón y el mix de especias molidas, el cual también dosificaremos según nuestro gusto particular. Enseguida echaremos, poco a poco, el caldo caliente. Llegados a este punto, es mejor echar un poco de caldo, remover sin parar y, conforme se vaya espesando, ir añadiendo más. Debemos remover y luego bajar el fuego, dejándolo de vez en cuando reposar a fuego lento. Notaremos cómo hace pompas y va soltando el aceite, que será de color rojizo si le hemos puesto mucho pimentón. Es justamente en ese momento de “soltar el aceite” cuando tendremos nuestro guiso listo.

Os recomiendo tomarlo bien caliente. Es un guiso de los que “matan el frío”, reconfortante y con todo el sabor y olor de un bosque otoñal. Un guiso de los que piden pan para mojar y el acompañamiento de un buen vino tinto manchego, recio y potente. En definitiva, un plato que “sabe a Otoño”. Espero que os guste, si os animáis a hacerlo. Como sugerencia, se le pueden añadir otras verduras, como espárragos, que seguro lo van a complementar de manera deliciosa.

Un saludo.
Mamen






miércoles, 23 de septiembre de 2015

BOGAVANTE SOBRE PARMENTIERE DE PLANCTON MARINO CON AIRE DE BARBADILLO AL AZAFRÁN

Este año, Bodegas Barbadillo celebra # 40AñosDandoenelBlanco y para ello ha lanzado un concurso para blogueros gastronómicos, en el que los participantes, deberán presentar una receta que maride perfectamente con su vino Castillo de San Diego. 

Cuando veo estos concursos, me parecen interesantes para recrearse en hacer alguna cosa un poco más especial. Es como vestirse de fiesta, aunque lo cierto es que no suelo participar mucho. Casi siempre se me acaban pasando los plazos. 

Esta vez ha sido diferente. Me apetecía mucho participar, porque este vino me gusta bastante y me llamaba a maridarlo con muchas cosas; carnes, pescados... apetece con todo. Y le fui dando vueltas. 

Recordé sabores e imaginé una combinación que me pareció que podía funcionar. Entonces surge el lienzo, y te pones a decorarlo. Si en un lienzo blanco combinas colores, en una receta combinas sabores. De la suma de ambas, surgen estas cosas, un poco en la línea del gran chef Beto Navarro)

Esta vez he disfrutado cocinando, preparando, decorando y combinando. El resultado es un plato que, a mi parecer, no solo es impresionante de sabor, sino que regala la vista del comensal. Espero que a vosotros os guste tanto como a mi. 


INGREDIENTES:

·         Un puerro
·         Dos patatas (unos 300 grs.)
·         30-40 g de mantequilla
·         Caldo de pescado clarificado
·         Un bogavante de medio kilo aproximadamente
·         2 grs. de plancton marino
·         150 ml de Barbadillo
·         25 ml de infusión de azafrán de la Mancha D.O.
·         0,5 g de lecitina de soja
·         Mix de flores secas
·         Agua, sal y una hoja de laurel
                                           
ELABORACIÓN:

Parmentier de plancton:
Para realizar la parmentier, sofreímos la parte blanca del puerro en la mantequilla y añadimos las patatas y un poco del caldo de pescado clarificado. Unos veinte minutos después, trituramos y pasamos por un chino, para que quede más fina.
Del agua de este preparado, apartamos un poco de caldo. Con apenas un par de cucharaditas, diluimos el polvo de plancton, removiendo bien hasta que quede una pasta homogénea.
Tomamos un poco de la parmentier y en ella incorporamos el plancton, batimos para conseguir integrarlo del todo y pasamos de nuevo por el chino. Reservamos en un biberón.





Cocción del bogavante:

Cocemos el bogavante en abundante agua salada (en una proporción de unos 40-50 g de sal por litro de agua) con una hoja de laurel,  durante unos 10 minutos. Lo enfriamos para cortar la cocción y lo pelamos, reservando la cola. 

Aire de Barbadillo
Para hacer el aire del vino, en primer lugar hervir 15 ml de agua con unas 8 o 10 hebras de azafrán Manchego con D.O. Esta agua anaranjada, la mezclamos con el vino a temperatura ambiente y apenas un gramo de lecitina de soja. Con la batidora lo mezclamos bien y vamos dejando que suba la espuma. Obtendremos una espuma anaranjada y consistente que tiene un potente sabor al vino y un toque de caramelo proporcionado por el azafrán,  que además le aporta un excelente aroma y color.


 Montaje del plato:
Para montar el plato, colocamos con el biberón una base de parmentier. Sobre ésta colocamos la cola del bogavante pelada y encima, con una cuchara, el aire, que deberá estar consistente.
Adornamos con mix de flores secas y servimos templado. 
P.D. Gracias por tu apoyo, Jorge. 


miércoles, 26 de agosto de 2015

"CHIPS" DE PATATA CON CREMA DE QUESO AZUL


Una vez traspasada la frontera de los 200 post, he decidido relajar la tensión y compartir con vosotros esta receta, de una genial sencillez y que representa una de mis premisas: surgen de la nada y al final son casi un todo…

En realidad, la idea vino de ese afán de aprovechar y no tirar nada que heredé de mi abuela, que había vivido las inclemencias de la postguerra y valoraba mucho todo lo que tenía. Cualquier cosa que quedaba tras la comida era susceptible de integrarse en un nuevo plato… un caldo de cocer verduras, un resto de un escabeche,  o incluso esto, las mondas de las patatas... aunque ella las usaba para las gallinas o los cerdos.

Aunque es difícil que en nuestras viviendas urbanitas tengamos  tan aprovechables animales, lo que sí tenemos ahora es un afán grande por lo ecológico. Vivimos una eclosión de los huertos periurbanos cultivados con afán y mimo para obtener todo tipo de frutas y verduras,  de esas que además de engordar el cuerpo engordan la autoestima, al ser obtenidas mediante el esfuerzo de uno mismo. Esto viene a cuento de que mi amiga Marta es poseedora de un cachito de huerto y tiene una compostadora, a la que hubieran ido a parar estas mondas que hoy vamos a cocinar. Dado que la citada compostadora se cerró la semana pasada, había que pergeñar algo para aprovechar las mondas de marras, y aquí es donde entra en acción esta sencillísima receta…

INGREDIENTES: 

Mondas de patatas cocidas (sí, eso, las mondas) 
Aceite de girasol o de semillas para freir
Queso
Un poquito de nata para cocinar
Sal

ELABORACIÓN: 

Por si seguís escépticos, sí, vamos a cocinar las mondas de las patatas. Eso sí, han de ser mondas de patatas nuevas de piel fina.

Yo aproveché que había cocido patatas para hacer una ensalada campera, y las cocí con piel, tras lavarlas a conciencia. Después de cocerlas unos 20 minutos (o algo más si son muy gordas), las pasé por agua con hielo. Casi se despegó sola la piel, pero en este caso mejor si no lo hacen. Es por ello que es mejor tener la precaución de no cocerlas demasiado, así que las dejé secar y luego las fui pelando yo, con la precaución de dejar algo de patata en la piel.

Después puse a calentar aceite.  Mejor si usamos un recipiente hondo (como un cazo), donde no necesitemos tanto aceite y podamos sumergir todas las patatas. Una vez que haya cogido temperatura eché las mondas,  intentando que no quedaran apretadas o pegadas unas a otras. Hay que dejarlas  que se tuesten bien, o al gusto de cada uno, pero buscando la consistencia de "chips", así que deben estar crujientes. 

Una vez fritas, las pasé por papel de cocina para que soltaran el exceso de aceite y las serví en un bol con un poco de sal. 

Ya así están buenísimas, pero podemos añadirles un toque que las haga un poco más especiales. A la vista está que son "mondas",  y la gente puede pensar que les estás tomando el pelo... 

Yo les pongo una crema de queso que preparo con cualquier queso que tengo por casa y un chorrito de nata, calentándolo a fuego flojo hasta que quede todo derretido e integrado. 

Lo mismo puede ser un queso al romero, o un queso azul. El caso es que sea un queso de sabor consistente que le aporte un extra a la tapa. 


Y ya está. No me digáis que no es original. Si lo probáis, veréis que es un plato tan simple como delicioso. Por favor, contádmelo si lo hacéis en casa y si se os ocurre acompañarlo de otra cosa más original. Espero que os guste. 

Hasta la próxima!!
Mamen


martes, 28 de julio de 2015

ENSALADA DE TALLARIMIS CON MUCHO COLOR

Hay cosas curiosas en el supermercado que me llaman la atención y me apetece probar. Ya conoceréis todos los que es el surimi, bastante famoso en japón  de dónde nos llegó hace ya algún tiempo y que usamos con frecuencia en ensaladas y otros platos. Este producto, está hecho a partir de carne de pescados blancos lavada y triturada formando una pasta, que, una vez condimentada, la suelen presentar formando en palitos y que vienen a ser, al fin y al cabo, una fuente de proteínas con un sabor bastante aceptable. 

Esta vez, he encontrado otra presentación de ese mismo surimi, que es en forma de tallarines que, "originalmente" han llamado "Tallarimis" por la casa Pescanova, y que están disponibles en la sección de pescado envasado de los supermercados. Y yo, que soy muy "catacaldos" decidí probarlos. En verano, apetece todo fresco y me pareció una buena opción, siendo un producto refrigerado.  

Por otra parte, ya sabéis que soy muy de aprovechar lo que hay en la nevera, para no desperdiciar nada. Con un poco de aquí, otro poco de allí y algo de imaginación, a veces surgen platos con una excelente presentación y bien buenos, como nos pasó con éste, que aprovechamos para agasajar a una visita y quedaron impresionados. Como si hubiera sido un plato muy estudiado y medido. 

Y como fue así, tan improvisado, y ha sido reclamado en las redes al ver la presentación, os dejo aquí la receta, a la espera que os dé ideas nuevas para este nuevo producto, a base de surimi de pescado. 

INGREDIENTES: 

Tallarimis (de Pescanova)
Palmitos
Langostinos (dos por plato y dos o tres más por comensal) 
Lechuga, rúcula, espinacas, canónigos y otros brotes tiernos. 
Tomates cherry
Algo de Gazpacho de remolacha (*) 
Pesto de rúcula: 
     100 g de rúcula
      50 g de anacardos
      50 g de parmesano
      Aceite de oliva virgen
      Sal. 

ELABORACIÓN: 

Antes que nada, preparar el pesto de rúcula, es muy fácil, en batidora o en thermomix... Trituramos los anacardos y reservamos. Igual con el parmesano. Luego trituramos la rúcula y añadimos el queso y los anacardos y vamos dejando emulsionar a una velocidad lenta (1 o 2) añadiendo aceite poquito a poco. Reservamos el pesto hasta que vayamos a servir el plato. 

La ensalada, la prepararemos en un bol grande, toda junta. Para ello, pelamos y cortamos en tres o cuatro trozos los langostinos. Partimos los palmitos. Añadimos los tomates cherry (o tomates normales troceados), mezclamos todo con los tallarimis y por último, el variado de brotes verdes. Salamos ligeramente y removemos todo bien para mezclarlo. 

Para servirla, colocaremos un par de cucharadas del pesto en el fondo del plato o bol donde lo vayamos a servir. Sobre éste, colocaremos parte de la ensalada, procurando que caiga un poco de todo. Y por último, la vamos a aliñar con un par de cucharadas del gazpacho de remolacha, del que os dejé la receta y os recuerdo aquí. Y decoramos colocando un par de langostinos pelados, pero sin cortar, en cada plato. 

Al mezclarlo todo, no solo sorprende por la variedad de colorines que tiene el plato, sino porque la mezcla es sabrosa y bien rica. 

Una sugerencia más para el verano, que espero que os sirva y os deje impresionados. De verdad, tan sencillo y tan rico que es imposible negarse a probar a hacerlo. 

Os dejo un afectuoso saludo y os emplazo en breve, porque la próxima receta también os va a sorprender. 

Mamen. 




miércoles, 22 de julio de 2015

GAZPACHO DE REMOLACHA

Hace unos días estuve en Fierro (Valencia), donde asistí a una master class impartida por Begoña Rodrigo, ganadora de TopChef I, que regenta La Salita, en Valencia. Sinceramente, me hacía mucha ilusión conocerla y aprender de ella. Considero que es una cocinera de esas que yo digo "con corazón" y vocación de hacer todo bueno, además de bonito. Merecía la pena el viaje y allí me presenté.

Desde luego, hay que ver cómo desvirtualizan la televisión y los realities a las personas, mostrando sólo lo que ellos quieren que veamos. Está claro que en tan solo unas horas no se conoce a una persona, pero lo que vi de Begoña no tiene nada que ver con la imagen que daban de ella en el programa. Me pareció fascinante, cercana, natural, atrevida y sus platos, de un enorme valor culinario, equilibrados, vistosos, plenamente justificados y lo que es mejor, deliciosos.

De ese taller me llevé varias recetas y un detalle: la sencillez de Begoña y el buen hacer de Germán Carrizo y Carito Lourenzo, que dirigen Fierro. Les irá muy bien, estoy segura.

De esas recetas, la primera que me surgió probar fue este Gazpacho de remolacha que comparto con vosotros. En realidad, no presté demasiada atención a la elaboración del paso a paso de cada plato en sí. De cada uno saqué unas cosas, varias ideas, algunos detalles que luego te surgen en tus propias elaboraciones y pueden ser complementarios. Así que no se si esta receta sigue punto por punto a la de Begoña, pero sí que parte de su mismo planteamiento.

INGREDIENTES: 

5 tomates maduros (buenos)
1 pepino con piel
1 pimiento verde (pelado)
1 cebolla mediana
1 remolacha
1 diente de ajo (creo que yo ni se lo puse)
2 cucharadas de pasta de ají amarillo (menos, si no os gusta muy picante)
AOVE
Un chorrito de vinagre de arroz
Sal
Para acompañar: 
Parmesano rallado
Rúcula picada

ELABORACIÓN; 

Para hacer el gazpacho, he de reconocer que robots de cocina como la Thermomix, ayudan mucho. Si no, una batidora. No obstante, yo después de triturarlo todo, lo paso por el chino, por si quedaran algunas pieles.

Interesante el aporte de la pasta de ají; es como si le diera alegría al plato. Un toque picante, pero no rabioso. Es muy agradable. Pero prescindible si no te gusta. Lo mismo ocurre con el vinagre de arroz, es un sabor peculiar que lo enriquece bastante. Pero también puedes ponerle un vinagre de sidra o de vino normal. Que eso no te condicione toda la elaboración.

Pues bien, partimos un poco todas las piezas y las trituramos a conciencia (velocidad 3-5-7). Rectificamos de sal. Ponemos un poco de vinagre y apartamos, pasándolo por el chino, como os decía antes. Después añadiremos el aceite poquito a poco y removiendo bien para emulsionarlo todo y lo llevamos a enfriar.

Cuando esté servido el gazpacho bien fresquito en los cuencos, rallar encima un poco de parmesano y añadir rúcula picada. Este toque corre de mi cuenta, me pareció que le iba bien el toque amargo de la rúcula y el contraste con el queso fuerte. Es un espectáculo de color y una fiesta de sabores.

Ya me lo contaréis. Es un plato ideal para los calores del verano, además de poder incorporarlo a otras recetas, como os contaré más adelante. Espero que os guste tanto como en casa, que nos ha conquistado.


Gracias, Begoña.

Un saludo a todos.

Mamen.


viernes, 29 de mayo de 2015

DE RUTA POR #HUERTOFLORETTE15

El pasado martes, tuve la suerte de asistir invitada por Sr Burns al Huerto Florette que se celebraba en la impresionante terraza del Colegio de Arquitectos de Madrid. 

Sinceramente, me encanta asistir a este tipo de eventos, ya no solo por lo que aprendes y descubres del producto estrella, sino por la gente que conoces y el ambiente que se crea que siempre es agradable y se disfruta. 

Me encantó la decoración. Era todo un vergel de lechugas y brotes tiernos variados, frescos y preciosos, tanto que daban ganas de agarrarlos y darles un bocado. ¡Es increíble cómo decoran las lechugas, jamás lo hubiera imaginado! Tenerlo en cuenta, porque cultivarlas no debe ser tan complicado, digo yo. 

Esta vez el objetivo era presentarnos los nuevos menús completos que Florette lanza al mercado. Y para ello eligieron una gran anfitriona: Samantha Vallejo-Nájera, que la conoceréis por su participación como jurado en Master Chef además de tener un programa propio de recetas en Canal Cocina. 

Allí vino y se puso a cocinar, con su naturalidad propia, nos explicó como Florette prepara estos menús completos y nos dió paso para que cada uno hiciéramos una sugerencia de presentación. Fué divertido, la verdad. 

Me gustó mucho el primer menú, un MENÚ COMPLETO ORIENTAL, que sugiere el exotismo de la gastronomía orienta de sabores intensos y perfectamente equilibrados en una receta que combina una base vegetal de escarola rizada, brote de lechuga roja, radicchio  y rúcula, acompañada de un tabulé de cous cous y con pollo al curry, una vinagreta balsámica y unas pipas y pasas para redondear el menú. Ya os digo, que delicioso. 

El otro menú también me sorprendió, aunque quizá ya era como más familiar para mi; MENÚ COMPLETO ITALIANA que se compone de una base vegetal como la anterior (que me parece una mezcla muy acertada) acompañado de ensalada de pasta fusilli tricolor, pollo braseado, vinagreta balsámica y queso a las finas hierbas. 

Sin duda son menús completos, ricos en nutrientes y proteínas, muy saciante, de no más de 165 Kcal. y que se puede disfrutar en cualquier lugar por su formato en bol, que incluye también tenedor. Y creo que el precio ronda los cuatro euros en el supermercado. Así que atento si eres de los que se lleva la comida al trabajo, porque puede ser una gran solución. 

Florette es una empresa que produce en España y que todo lo que comercializa en nuestro país y Portugal se cultiva y procesa íntegramente en España, con plantas repartidas por toda la geografía (Navarra, Toledo, Cuenca, Murcia y Canarias), por lo tanto, tiene mi apoyo. Sus ensaladas y productos frescos se sirven lavados y cortados, listos para consumir. 

Aquí os he dejado unas cuantas fotos del evento. Me tuve que marchar pronto, pero tuve tiempo de disfrutarlo. Gracias de nuevo por la invitación y quedo a vuestra disposición para el próximo Huerto Florette. 

Saludos

Mamen


martes, 28 de octubre de 2014

GUISO DE CUELLO DE CORDERO CON ALCACHOFAS



Se ha terminado el verano (que no el calor, por cierto) y es momento de organizarse y coger ritmo y rutina. Y me he propuesto que cada vez que prepare alguna comida que merezca la pena compartir, no dejaré pasar tiempo y la publicaré cuanto antes, para que no queden en el olvido.
 
Esta receta hace años que la vengo preparando. Es de esas que hacía mi abuela (que tan buena herencia me ha dejado) y que en casa gusta mucho. Sólo hay que esperar a la temporada de alcachofas para prepararlo con la verdura fresca, porque gana muchísimo en sabor. Así que en cuanto vi las primeras de temporada en el mercado, enseguida me vino al paladar el recuerdo de este guiso. Sencillo, económico y muy muy bueno.
 
Mi abuela lo hacía con la parte del cuello de cordero porque decía que era muy sabrosa y a todos nos gustaba entretenernos rebañando los huesecillos. Es tierna y no sale nada cara. Y si el cordero es manchego, no os digo más... te chupas hasta los dedos.
 
Pues nada, acercaros al mercado y proveeros de buena materia prima, que vamos al fogón derechitos...
 
INGREDIENTES:
 
Medio kilo de Cuello de cordero (o algo más si se quiere)
4 o 5 Alcachofas
1 Cebolla mediana
2 Zanahorias
3 dientes de Ajo
20 gs de Harina
1 vaso de Vino blanco
Sal y tomillo
40 ml de Aceite de oliva.
 
ELABORACIÓN:
 
Ponemos a rehogar con algo del aceite la cebolla y un par de dientes de ajo. Salamos. Añadimos las zanahorias cortadas en rodajas y damos unas vueltas.
 
Aparte sofreímos el cordero sazonado con sal y el tomillo. Podemos rebozarlo antes un poco en harina, pero no es necesario, si queremos hacer el guiso un poco más ligero. No hace falta dorarlo demasiado. Lo vamos reservando.
 
Añadimos al sofrito de las verduras un par de cucharaditas de harina y la sofreímos bien hasta que esté dorada. Añadimos las alcachofas cortadas en cuartos (una vez quitadas las hojas más duras y pelado el tallo) y el cordero que teníamos reservado.
 
En la sartén de haber sofrito el cordero, me gusta poner un vaso de vino blanco, para que coja también los jugos que han soltado la carne. Luego lo echaremos sobre el sofrito y lo terminamos de cubrir con agua. Rectificamos de sal y dejamos a fuego medio unos 40 minutos.
 
Mientras cuece, freímos unas patatas rotas en abundante aceite bien caliente, hasta que estén doradas. Las añadiremos a la cazuela cinco minutos antes de terminar la cocción y espolvoreamos con perejil picado.
 
Dejarlo reposar un poquito antes de llevarlo a la mesa. El caldo se queda espesito y delicioso; de toma pan y moja, que digo yo.
 
Sencillo, ya os lo había dicho. Espero que os guste. ¡Hasta la próxima!
 
Mamen.


 

lunes, 29 de septiembre de 2014

ASADILLO MANCHEGO PARA MANU

 



Tanto tiempo sin publicar y ahora en un par de días, un par de post. Pero este corría prisa, porque le prometí a Manu Catman que iba a participar en su concurso, quería llegar a tiempo y hoy es el último día.

Siempre apurando, pero esta vez el premio merecía la pena... Si. No me miréis así que en realidad participo sólo por el premio (jajaja). Y casi que sólo por el primero que es el que más ilusión me hace... ¡¡Ir a Mallorca para grabar una video-receta juntos con el súper-Cat-cooker!!. Sólo pensarlo y ya me ando relamiendo las zarpas de lo divertido que pinta el plan.

Además, hace ya tiempo que tengo pendiente hacer una visita a la isla para  disfrutar unos días de Manu y Fran y hacer una buena ruta gastronómica por la zona. Que se pasan la vida poniéndonos los dientes largos en fiestas y eventos por allí y ya va siendo hora de probarlo.

Pues sí, son cuatro años de blog en los que se puede ver bien cómo ha ido evolucionando en presentaciones, fotografías y redacción de los post. Manu es un apasionado de la gastronomía y tiene casi entrega total a su blog. De verdad que me resulta admirable. Esa constancia es la que hace que tenga ese montonazo de visitas y seguidores, ahora también en su canal de YouTube donde presenta esas video recetas que me encanta ver y me parecen asequibles y divertidas. ¡¡Felicidades a los dos!!

He estado paseando por el blog y pensé primero en robarle una receta mallorquina, pero luego me he dejado llevar por la tierra... Si;  Manu es manchego como yo y he decidido preparar una receta tradicional manchega. De esas de siempre, de las sencillas, de las que bien sabéis que me gustan a mí.

Es tiempo de tomates y hay muy buenos pimientos, así que es el mejor momento para hacer un Asadillo Manchego. Con verduras de temporada. Así es como da gusto cocinar. Aprovechando lo mejor en cada momento.

El asadillo se podía hacer y meter también en botes de conserva para tener todo el año. Está bueno frío, pero como a mí me gusta realmente es caliente y con un huevo frito.

Manu lo sirve con huevo cocido. Es otra opción, pero a mi me parece que es comida de mojar pan, así que mejor si tienes esa yema tierna para la hogaza o incluso mezclar con el tomate todo el huevo. Mi abuela echaba un huevo directamente en la sartén y lo revolvía con el asadillo, dándole un color más anaranjado y estaba buenísimo también con un picatoste de pan frito en aceite bien caliente.

Bueno, ya está bien de ponernos los dientes largos y vamos a poner las zarpas en la cocina porque hoy somos "Cat-coocker"

INGREDIENTES:

3 o 4 pimientos rojos de esos muy "carnosos"
1,5 kg de tomates maduros
Un chorreón de AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
Un diente de ajo
Una pizca de cominos
Azúcar
Sal

ELABORACIÓN:

Primero preparamos los pimientos para asarlos. Yo los froto con aceite y los pongo tal cual en una fuente de horno. Precaliento el horno un poco a unos 180º y los meto durante unos 20 0 30 minutos, según lo gruesos que sean. Luego se dejan enfriar tapándolos un poco para que se pelen mejor y suelten todo el jugo.

Mientras los pimientos están en el horno, podemos ir preparando los tomates. En esta época por aquí hay mucho tomate. Por aquí y por casi todos sitios, porque hay que ver la cantidad de tomates espectaculares que consigue la gente en sus propios huertos, que van proliferando y me parece genial. A mí me mandaron unos el otro día desde Palencia y me parecieron un bocado exquisito (gracias, José). Pero para este plato he ido a buscar un tomate más pequeño y más rojo, a ser posible bastante maduro.



Hay que entretenerse en rallar todos los tomates uno por uno, partiéndolos en dos justo por la mitad del tomate (entre el rabo y la parte de abajo) y con un rallador sacar toda la pulpa. Una vez que esté rallado lo ponemos en una cacerola o sartén bastante honda (porque salpica bastante) después de haber calentado un poco un chorreón de aceite de oliva. El aceite, cuanto más bueno, mejor. Ya lo sabéis.

A fuego medio se tiene que ir dando vueltas de vez en cuando al tomate. Se deja por lo menos una hora o algo más hasta que se haya consumido toda el agua y se quede espesa la salsa. Se le pone como una cucharada sopera de azúcar y media y un poco de sal. Pero esto va en gustos. El azúcar quita la acidez, pero tampoco es necesario dejar una salsa dulce. Si queda con muchas pepitas, se puede pasar por el chino para retirarlas.

Una vez pelados los pimientos y limpios de simientes, los troceamos (a mi me gusta hacer los trozos irregulares y con la mano) y los añadimos al tomate. Yo también añado el jugo de asar los pimientos para aportarle más sabor. Le damos unas vueltas para que vuelva perder el líquido.

Así ya está buenísimo, pero a mí me gusta darle un toque extra haciendo un picadillo con un diente de ajo y unos cominos. A la picada le ponemos un poco de aceite de oliva (ahora sí, virgen extra, por favor) y se lo echamos por encima al asadillo.

Y lo dicho, unos picatostes o un par de huevos fritos, un buen pan, un buen vino tinto y ya tenéis una tradicional y deliciosa comida manchega.

Espero que os guste, sobre todo a Manu y a Fran ;) para el concurso. Y si no gano el primer premio, ya tengo mi premio particular de añadir una receta más a mi cuenta particular.

Hasta la próxima.

Mamen.

 

miércoles, 30 de julio de 2014

HUEVOS AL SERRÍN

La verdad, siempre empiezo con el mismo rollo, pero es verdad. No os hacéis una idea lo que me cuesta escribir en estos días. Hacerlo sin ganas no es bueno, porque puede no salir bien. Pero bueno. Aquí estoy y espero que os guste lo que traigo.
 
Además no parece que encuentre aliciente en la cocina, porque he perdido el hambre, que es lo que me movía a hacer cosas nuevas para compartir.
 
Pero bueno, comer hay que comer todos los días, y a la fuerza hay que cocinar.
 
Por otro lado, he estado viendo cómo iban las visitas del blog, y me he dado cuenta de que las recetas más sencillas son las más visitadas y las que más aceptación tienen. En realidad tienen de bueno que son accesibles y fáciles que es lo que más se valora en estos días de calor donde no apetece estar mucho rato en la cocina al lado del fuego.
 
No tenía intención de hacer nada para publicar. Pero hoy he preparado estos huevos, como los hacía mi abuela y "algo más" y me ha parecido tan fácil y resultona para estos días de verano, que he decido compartirla con vosotros.
 
De verdad, no os penséis que es una receta de esas exclusivas, que este plato lo viene preparando la gente hace muchísimo tiempo y que además, cada uno lo hace a su manera. Yo hoy os cuento la mía. No sé si será la mejor, pero sé que salen muy buenos así y por eso os invito a que los probéis.
 
Pero no os cortéis si os apetece ponerle algo más, algo menos o cualquier otra cosa diferente que tengáis costumbre añadir. Os agradecería si me lo contáis.
 
Pues nada, no hace falta ni que os pongáis el delantal. Vamos, manos a la obra!!
 
INGREDIENTES:
 
Huevos (depende de los comensales)
Mayonesa
Tomate frito
Atún en aceite de oliva
Palitos de mar
Variantes en vinagre
Pimiento morrón
Aceitunas sin hueso
 
ELABORACIÓN:

Primero debemos cocer los huevos. Unos 15 minutos en agua con un poco de sal (decía mi abuela que para que se pelaran mejor, pero yo no tengo mucha fe a eso). Y luego dejar enfriar.
 
Truco: Dice mi amigo Ximo (que es un gran profesional) que para que queden todas las yemas en el centro del huevo, hay que pincharlos con un alfiler por la parte de abajo. Así se va el aire y la yema queda flotando en el centro. Os confieso que yo soy una impaciente y no lo he probado. Pero prometo a la próxima hacerlo.
 
Una vez enfriados los huevos, los pelamos y partimos por la mitad. Sacamos las yemas y vamos colocando las claras en una fuente en la que habremos untado un poco de mayonesa en el fondo, para que no se nos escurran los huevos.
 
Prepararemos el relleno picando muy muy finos los palitos de mar, los variantes y les añadimos el atún escurrido. Bastante atún. Es lo que más se tiene que notar. Le podéis poner aceitunas picadas, si lo preferís antes que los encurtidos. E incluso unos trocitos de pimiento morrón. Yo esta vez no le he puesto en el relleno, pero si luego.

Una vez que tenemos todo bien picado, añadimos tomate frito y removemos bien. Con esta farsa vamos rellenando los huevos poniendo algo de colmo en cada uno.

Con ayuda de una manga pastelera, cubrimos luego cada huevo rellenado con mayonesa. Y sobre estos, espolvoreamos todas las yemas,  bien trituradas con ayuda de un tenedor. De modo que parezca serrín (de ahí el nombre).

Y podíamos dejarlo aquí, pero hoy me apetecía decorarlos con un poco de pimiento morrón y una aceituna rellena de anchoa. Que me gustan un montón.

Terminado. Un plato sencillo, fresco para el verano y muy socorrido. Que se puede preparar con antelación y dejarnos tiempo para disfrutar de playa, piscina o de un libro... que también apetece en vacaciones.
 
Ya tenéis nuevo post. Espero que os haya gustado y gracias por la paciencia y la fidelidad. Sois un encanto.
 
Buen verano!!
 
Mamen.





jueves, 15 de mayo de 2014

TARTA DE VERDURAS "MI RATATOUILLE"

Voy a aprovechar el tirón y a sacar del baúl algunas recetas que durante estos meses de sequía he ido guardando.

Ha sido duro volver a la carga. Este tiempo me ha servido para pararme y mirar un poco hasta dónde quiero llegar con el blog. No me va la vida en ello, ni tiene que absorberme tanto tiempo. No tiene que ser una prioridad. Al fin y al cabo, esto es un hobby y no una profesión, aunque bien es cierto que por él he llegado a otras metas que pueden ser fructíferas en un futuro no muy lejano (he ahí Flow Cooking).

Sin embargo, cuando uno pone mucho empeño en las cosas y le emocionan, es difícil medirse y no desbordarse en ello. La pasión es a veces incontrolable.

Durante estos meses, he hablado con mucha gente y lo cierto es que todos me han animado siempre a continuar escribiendo. Algunos han valorado mucho mis recetas, otros mi forma de compartirlas y otros también han criticado que escriba de mi vida en vez de centrarme sólo en la receta. Y lo he pensado mucho.

Esto os lo cuento, porque a los que venís por aquí a leerme de vez en cuando, creo que os debía una explicación. Pero es que me he dado cuenta que además de mi cocina, esto es escaparate de mis experiencias y mis pensamientos. Si no os gusta todo este rollo, sabéis que más abajo está la lista de ingredientes y ya solo se habla de cocina. Os vais directamente allí y podéis sacar la receta, sin más.

Pero por mi parte creo que voy a seguir utilizando este portal como válvula de escape de mi sentir y de la historia de cómo surge una idea o una receta nueva. Es lo que hace particular este blog y no quiero abandonarlo.

Si que estoy mirando la forma de cambiarle un poco la cara y añadirle un par de cosillas que lo enriquezca y que os hagan más sencillo el acceso a lo que buscáis. Ya ando en ello (cuento con ayuda, tranquilos), sólo tened paciencia.

De momento voy a adjuntar con cada receta un tema de nuestra música (tengo un "pinche dj" en casa que es un lujo). Porque en mi cocina no falta nunca una banda sonora para acompañar. Sólo espero que sean de vuestro agrado, como lo son para nosotros.

Pues nada. Hoy os invito a que probéis esta sencilla tarta salada que admite muchas combinaciones según vuestros gustos y que incluso se puede hacer sólo vegana, que también sale buenísima. La idea surgió porque estuve en el horno San Bartolomé de Valencia, que regenta Luis Machi, maestro artesano del que os hablé en este post, y allí vi la variedad de cocas, empanadas y tartas de frutas que preparaban y me dio muchísima gana. Me fijé un poco que hacían unas de verduras con una disposición regular que me recordó al Ratatouille de la película de Pixar y me puse manos a la obra, como siempre, con lo que tenía por casa... Vamos a la cocina?

INGREDIENTES:

Una placa de masa de hojaldre (aunque sirve otra masa como brisa o masa casera de coca)
Calabacín
Berenjena
Tomates
Pimiento rojo
Morcilla de Burgos
Un par de chalotas
Aceite
Ajo y perejil
Una pizca de sal

ELABORACIÓN:
 
Esta receta no puede ser más fácil... es tan sencilla que no sabía si merecía un post cuando la preparé. Pero nos sorprendió tanto lo buena que estaba que decidí compartirla. Así que está aquí por méritos propios.

Os he indicado los ingredientes, pero sin mucha precisión. Creo que usé como media parte de cada uno, pero ya va en gustos cargarlo más o menos. Y utilicé esos porque en realidad esta idea era para usar lo que había por casa, pero vamos, que se puede hacer con otras verduras o incluso con otras disposiciones.
 
En cuanto a la masa, ocurre exactamente igual... Era la que tenía. Casi siempre suelo tener algo de hojaldre en la nevera, porque me encanta. Es muy socorrido y lo podemos preparar tanto con dulces como con salados. Casi cualquier cosa envuelta en hojaldre está bien buena!!
 
Pero ocurre que las verduras suelen soltar algo de jugos y quizá, después de prepararlo, me di cuenta que hubiera estado mucho mejor con una masa casera de coca o incluso una brisa. Cualquiera con algo más de cuerpo que el hojaldre. Aún así salió buenísima, ¿eh?
 
Pues ya os digo; poco misterio. Hay que partir las verduras a rodajas finas. El calabacín sin pelar siempre, y la berenjena como os guste más. A mí me gusta dejarle la piel, pero se puede poner pelada. El pimiento también, a rodajas igual que el tomate y la morcilla (a esta sí le quité la piel, con cuidado para que no se desmorone).
 
Primero colocamos la masa sobre la fuente de horno y la pinchamos, para evitar que suba. Luego echamos el tomate frito (poquito, lo justo para cubrir la base) y lo extendemos bien. Y sobre este vamos colocando las verduras en el mismo orden. No por nada en especial, sino porque me parece que así queda más vistoso y bonito.
 
Por último, echamos unas rodajitas de chalotas por encima lo pincelé con un picadillo de aceite, ajo y perejil y un pelín de sal. Lo metemos al horno precalentado a 220º y esperamos unos 20 o 25 minutos a que se haga a nuestro gusto. A mí me gustan las verduras un pelín al dente, así que apenas las vi tiernas, las saqué del horno.

Es una delicia tomarlo caliente, pero si se enfría, también es exquisito.
 
Por favor, os digo lo de siempre. Probarlo y luego me contáis cómo os ha salido y si os ha gustado tanto como a nosotros.
 
Y, como os prometí, tengo un "pinche" genial que le pone banda sonora a estas recetas mientras las preparamos, así que el tema elegido para hoy os lo dejo pinchando aquí. Os sugiero que si decidís hacer esta receta, os la pongáis de fondo,  como un ingrediente más ;)  ¡Veréis que os anima!

Hasta la próxima. Besos gordos

Mamen