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miércoles, 17 de agosto de 2016

RAVIOLIS DE AJOARRIERO CON SALSA DE PIMIENTOS



Inevitablemente, en verano cambian nuestros hábitos. Fruto del calor o de las vacaciones, solemos tender a alejarnos de la tiranía del reloj y abandonarnos a una cierta laxitud en la que le cedemos el mando de los horarios al capricho de nuestro cuerpo. A mí me encanta poder dormir cuando tengo sueño, comer cuando el hambre lo reclame o moverte cuando te lo pide el cuerpo. Eso, para mí, son las auténticas vacaciones.
Y así me encuentro ahora, en plenas “vacaciones corporales”. Lo que sucede es que yo soy un poco “rarita”, y a veces el cuerpo me pide cosas que son como antojos para mí. Es entonces cuando me pongo manos a la obra en el fogón y me dejo ir… y disfruto… y gozo, pensando en lo rico que va a estar lo que ando preparando. Mucha gente piensa que uno de los placeres vacacionales de una cocinera es perder de vista los fogones y que sean otros los que te mimen, culinariamente hablando, pero no es mi caso. En verano, me gusta cocinar, totalmente liberada de algunos encorsetamientos que te impone la actividad profesional. Cocino lo que me apetece, sin prisas ni exigencias, experimentando, jugando, volviendo a ser esa niña que descubre la maravillosa alquimia que es la cocina.
Es entonces cuando surgen esas recetas nuevas, fruto de esa experimentación, un tanto especiales y que, para que no se pierdan, también dejo aquí, porque también me apetece compartirlas con vosotros.
Esta receta que hoy os dejo nació por la bendita culpa de un amigo, Fabio Gasparini, que tiene un blog llamado Cocino Italiano y que lleva tiempo pidiéndome una receta inspirada en la cocina italiana que pueda incluir en su blog, ya que admite participaciones de otros cocineros. He de decir que dicho encargo me producía un enorme respeto, ya que hacer una buena receta “italiana” que pasara por el filtro y la aceptación de un exigente “cuoco” como Fabio era sumamente complicado.
Al final, la cosa fue simple, un poco fruto de la improvisación y huyendo de la sofisticación que a veces nos hace buscar el “Triple salto mortal” en lugar de optar por lo deliciosamente sencillo. Una tarde de ocio (de las que no abundan, la verdad…) abrí la nevera y encontré unas cuantas cosas que me sugirieron esta receta. Todo iba a ser una pequeña aventura, partiendo de estrenar la máquina de hacer pasta que hacía meses que tenía arrumbada en un cajón, sin desembalar.
Espero, amigo Fabio, que mi receta sea de tu agrado y que te guste tanto o más que a los míos, que lo degustaron con una sonrisa en la boca. O sea, que muy malo no estaría…


INGREDIENTES:

PARA LA PASTA:
·         100 gs de harina fina de maíz
·         1 huevo de tamaño L
·         Una pizca de sal
PARA EL RELLENO:
·         Unas migas de bacalao en su punto de sal (unos 200 gs)
·         Unas  gambas crudas (creo que puse unas 8)
·         Medio pimiento rojo
·         Medio pimiento verde
·         Media cebolla
·         Un diente de ajo muy picado
·         Tres cucharadas de tomate frito
PARA LA SALSA:
·         Las cabezas y pieles de las gambas
·         Un bote de pimientos de piquillo
·         200 ml de nata (35 gr mg)
·         Un chorrito de coñac
·         Una pizca de sal

ELABORACIÓN:

LA PASTA:

No resulta excesivamente complicado hacer pasta fresca. En realidad, es sumamente fácil, aunque como a todo hay que “pillarle el punto”. He de deciros que esta vez tuve que hacerla dos veces, ya que la primera se secó (por descuido mío), aunque por suerte ya estaba estirada y pude aprovecharla para hacer unos estupendos tallarines. ¡Aquí no se tira nada!

Fue otra italiana; Anna Mayer de Panepanna, cuando vino a Flow Cooking a dar uno de sus talleres de cocina italiana, la que me descubrió los sencillos secretos de la elaboración de la pasta. Es muy sencillo. Primero hacemos un volcán con la harina y en medio ponemos el huevo y la sal. Con un tenedor vamos removiendo el huevo e incorporando poco a poco la harina a la masa. Cuando ya está hecha una bola, la amasamos durante unos 8 o 10 minutos, la tapamos con film y la dejamos reposar una media horita en la nevera.
A partir de ese momento, ya la podemos sacar y estirar (espolvoreando harina para que no se nos pegue a la superficie de trabajo) con un rodillo, o con una máquina de hacer pasta.


EL RELLENO:

Para el relleno utilicé unos “recortes” que me sobraron tras limpiar un buen bacalao para marinarlo. Los trozos que descarto para dejar el lomo bien limpio, los pico y los guardo para hacer hamburguesas, buñuelos, brandada o, como en esta ocasión, para un ajoarriero, que me encanta. Esta vez  lo piqué todo bien fino para poderlo usar como relleno.
Comencé por la cebolla, luego incorporé el pimiento, los ajos, el bacalao y las gambas peladas.
Bien sofrito despacio en un buen aceite de oliva Virgen Extra. Todo cortado en una brunoise fina, para que el relleno no nos quede demasiado basto. Por último, añadí un poco de buena salsa de tomate frito y lo reservé, dejándolo atemperar o incluso enfriar del todo antes de añadirlo a la masa.


LA SALSA:

Para la salsa usé una buena lata de pimientos del piquillo que confité poniendo a fuego muy, muy lento, con unos ajos enteros y sin pelar (solo con un golpe) y un hilo de aceite con ese jugo que traen en el bote. Los escurrí bien y los trituré en un puré finísimo.

Se me ocurrió entonces darles un toque de sabor y recordé que tenía las cabezas y los cuerpos de haber pelado las gambas del ajoarriero. Los puse a sofreír. Una vez bien sofritos, eché un chorrito de coñac y los flambeé. Luego, un poquito de leche y a dejarlos reducir. Siempre lo hago con agua, pero esta vez buscaba algo más cremoso y se me ocurrió cambiar el agua por la leche.
Lo trituré bien, lo colé y lo volví a poner al fuego, esta vez incorporando la nata y unas cucharadas del puré de pimientos. Le fui dando vueltas, hasta conseguir la cremosidad que buscaba y la consistencia perfecta para la salsa.

EMPLATADO:

No os voy a contar la técnica de hacer un ravioli, porque yo la hice un poco a mi manera, estirando la masa todo lo que pude (creo que la dejé en el número 3 o no sé si llegué al 2) y luego cortando cuadrados de más o menos 5 cm. de lado. Puse en el centro un poco del relleno y tapé con otro cuadrado, pintando antes con un pincel mojado en agua los bordes para que pegaran y se cerraran bien. Por último, pasé el cortapastas para dejar ondulados y bien sellados los bordes.
A partir de aquí, la cosa es bien fácil. Simplemente se trata de cocerlos en abundante agua salada durante unos 10 o 12 minutos, dependiendo de si nos gustan “al dente” o un poco más “blanditos”. Se sacan del agua y se escurren bien.

Para presentar estos deliciosos raviolis, ponemos dos o tres en cada plato, con una base de la salsa y adornándolos con unas gotas de pesto de albahaca y unas hojas frescas de esta aromática planta.
Honestamente, el resultado fue espectacular, y es por eso que me animo a compartirlo con Fabio. Amigo, espero que te guste. Ha sido un placer y un honor formar parte de Cocino Italiano.



Un saludo para todos.  

miércoles, 23 de septiembre de 2015

BOGAVANTE SOBRE PARMENTIERE DE PLANCTON MARINO CON AIRE DE BARBADILLO AL AZAFRÁN

Este año, Bodegas Barbadillo celebra # 40AñosDandoenelBlanco y para ello ha lanzado un concurso para blogueros gastronómicos, en el que los participantes, deberán presentar una receta que maride perfectamente con su vino Castillo de San Diego. 

Cuando veo estos concursos, me parecen interesantes para recrearse en hacer alguna cosa un poco más especial. Es como vestirse de fiesta, aunque lo cierto es que no suelo participar mucho. Casi siempre se me acaban pasando los plazos. 

Esta vez ha sido diferente. Me apetecía mucho participar, porque este vino me gusta bastante y me llamaba a maridarlo con muchas cosas; carnes, pescados... apetece con todo. Y le fui dando vueltas. 

Recordé sabores e imaginé una combinación que me pareció que podía funcionar. Entonces surge el lienzo, y te pones a decorarlo. Si en un lienzo blanco combinas colores, en una receta combinas sabores. De la suma de ambas, surgen estas cosas, un poco en la línea del gran chef Beto Navarro)

Esta vez he disfrutado cocinando, preparando, decorando y combinando. El resultado es un plato que, a mi parecer, no solo es impresionante de sabor, sino que regala la vista del comensal. Espero que a vosotros os guste tanto como a mi. 


INGREDIENTES:

·         Un puerro
·         Dos patatas (unos 300 grs.)
·         30-40 g de mantequilla
·         Caldo de pescado clarificado
·         Un bogavante de medio kilo aproximadamente
·         2 grs. de plancton marino
·         150 ml de Barbadillo
·         25 ml de infusión de azafrán de la Mancha D.O.
·         0,5 g de lecitina de soja
·         Mix de flores secas
·         Agua, sal y una hoja de laurel
                                           
ELABORACIÓN:

Parmentier de plancton:
Para realizar la parmentier, sofreímos la parte blanca del puerro en la mantequilla y añadimos las patatas y un poco del caldo de pescado clarificado. Unos veinte minutos después, trituramos y pasamos por un chino, para que quede más fina.
Del agua de este preparado, apartamos un poco de caldo. Con apenas un par de cucharaditas, diluimos el polvo de plancton, removiendo bien hasta que quede una pasta homogénea.
Tomamos un poco de la parmentier y en ella incorporamos el plancton, batimos para conseguir integrarlo del todo y pasamos de nuevo por el chino. Reservamos en un biberón.





Cocción del bogavante:

Cocemos el bogavante en abundante agua salada (en una proporción de unos 40-50 g de sal por litro de agua) con una hoja de laurel,  durante unos 10 minutos. Lo enfriamos para cortar la cocción y lo pelamos, reservando la cola. 

Aire de Barbadillo
Para hacer el aire del vino, en primer lugar hervir 15 ml de agua con unas 8 o 10 hebras de azafrán Manchego con D.O. Esta agua anaranjada, la mezclamos con el vino a temperatura ambiente y apenas un gramo de lecitina de soja. Con la batidora lo mezclamos bien y vamos dejando que suba la espuma. Obtendremos una espuma anaranjada y consistente que tiene un potente sabor al vino y un toque de caramelo proporcionado por el azafrán,  que además le aporta un excelente aroma y color.


 Montaje del plato:
Para montar el plato, colocamos con el biberón una base de parmentier. Sobre ésta colocamos la cola del bogavante pelada y encima, con una cuchara, el aire, que deberá estar consistente.
Adornamos con mix de flores secas y servimos templado. 
P.D. Gracias por tu apoyo, Jorge. 


martes, 28 de julio de 2015

ENSALADA DE TALLARIMIS CON MUCHO COLOR

Hay cosas curiosas en el supermercado que me llaman la atención y me apetece probar. Ya conoceréis todos los que es el surimi, bastante famoso en japón  de dónde nos llegó hace ya algún tiempo y que usamos con frecuencia en ensaladas y otros platos. Este producto, está hecho a partir de carne de pescados blancos lavada y triturada formando una pasta, que, una vez condimentada, la suelen presentar formando en palitos y que vienen a ser, al fin y al cabo, una fuente de proteínas con un sabor bastante aceptable. 

Esta vez, he encontrado otra presentación de ese mismo surimi, que es en forma de tallarines que, "originalmente" han llamado "Tallarimis" por la casa Pescanova, y que están disponibles en la sección de pescado envasado de los supermercados. Y yo, que soy muy "catacaldos" decidí probarlos. En verano, apetece todo fresco y me pareció una buena opción, siendo un producto refrigerado.  

Por otra parte, ya sabéis que soy muy de aprovechar lo que hay en la nevera, para no desperdiciar nada. Con un poco de aquí, otro poco de allí y algo de imaginación, a veces surgen platos con una excelente presentación y bien buenos, como nos pasó con éste, que aprovechamos para agasajar a una visita y quedaron impresionados. Como si hubiera sido un plato muy estudiado y medido. 

Y como fue así, tan improvisado, y ha sido reclamado en las redes al ver la presentación, os dejo aquí la receta, a la espera que os dé ideas nuevas para este nuevo producto, a base de surimi de pescado. 

INGREDIENTES: 

Tallarimis (de Pescanova)
Palmitos
Langostinos (dos por plato y dos o tres más por comensal) 
Lechuga, rúcula, espinacas, canónigos y otros brotes tiernos. 
Tomates cherry
Algo de Gazpacho de remolacha (*) 
Pesto de rúcula: 
     100 g de rúcula
      50 g de anacardos
      50 g de parmesano
      Aceite de oliva virgen
      Sal. 

ELABORACIÓN: 

Antes que nada, preparar el pesto de rúcula, es muy fácil, en batidora o en thermomix... Trituramos los anacardos y reservamos. Igual con el parmesano. Luego trituramos la rúcula y añadimos el queso y los anacardos y vamos dejando emulsionar a una velocidad lenta (1 o 2) añadiendo aceite poquito a poco. Reservamos el pesto hasta que vayamos a servir el plato. 

La ensalada, la prepararemos en un bol grande, toda junta. Para ello, pelamos y cortamos en tres o cuatro trozos los langostinos. Partimos los palmitos. Añadimos los tomates cherry (o tomates normales troceados), mezclamos todo con los tallarimis y por último, el variado de brotes verdes. Salamos ligeramente y removemos todo bien para mezclarlo. 

Para servirla, colocaremos un par de cucharadas del pesto en el fondo del plato o bol donde lo vayamos a servir. Sobre éste, colocaremos parte de la ensalada, procurando que caiga un poco de todo. Y por último, la vamos a aliñar con un par de cucharadas del gazpacho de remolacha, del que os dejé la receta y os recuerdo aquí. Y decoramos colocando un par de langostinos pelados, pero sin cortar, en cada plato. 

Al mezclarlo todo, no solo sorprende por la variedad de colorines que tiene el plato, sino porque la mezcla es sabrosa y bien rica. 

Una sugerencia más para el verano, que espero que os sirva y os deje impresionados. De verdad, tan sencillo y tan rico que es imposible negarse a probar a hacerlo. 

Os dejo un afectuoso saludo y os emplazo en breve, porque la próxima receta también os va a sorprender. 

Mamen. 




domingo, 27 de octubre de 2013

#ELASALTABLOGS RISOTTO MARINERO DE GASTROADIKTA

 Otra vez final de mes y otro asalto a la carga. Esta iniciativa del Asalta Blogs es una pasada, pero a la vez me gusta porque te obliga, en cierta manera, a observar a otros cómo cuidan sus blogs o elaboran sus recetas. Felicidades a Gastro Andalusí por su iniciativa y la faena que todo esto conlleva.
 
Esta vez ha sido muy complicado decidir qué receta asaltar, porque el blog elegido es de mucha calidad y todo me parecía bastante apetecible. No dudo en que pase por allí a robarle más recetas a GastroAdikta y desde aquí la felicito, por lo cuidado de su blog y las recetas tan suculentas que incluye.
 
Pero yo soy arrocera, y cuando he visto sus risottos me he lanzado de cabeza. No busco puntos en el Asalto (se consiguen más puntos si haces una receta que no coincida con la que hacen otros asaltantes), sino enriquecer el catálogo de recetas que me gustan. Así que he buscado y de todos, uno marinero me apetecía un montón, pero claro, yo he querido hacer mi propia versión... Aquí os pongo su receta y ahora os cuento la mía, así podéis elegir la que más os apetezca.

INGREDIENTES:
 
Arroz para risotto
Calabacín
Gamba roja
Calamar
Habitas
Puerro
Un trozo de hueso de rape
Agua
Vino blanco
Una pizca de azafrán
Unos palitos de mar
Parmesano
Aceite de Oliva y Sal.
 
ELABORACIÓN:
 
No he querido especificar cantidades, ya sé que es un fallo, pero os las iré contando aproximadamente a lo largo de la elaboración de la receta. Os prometo que me cuesta horrores medir lo que pongo, porque funciono más bien "de oído" y pongo todo conforme voy viendo que lo necesita. Debería poner una báscula al lado e ir pesando las cantidades, pero no, no me acuerdo nunca. Os pido disculpas por ello.
 
En fin, en primer lugar, contaros que he usado un arroz de esos que vienen en la bolsa indicados para hacer risottos. Es un arroz de grano ancho pero un poco más corto, me parece a mi. Absorbe bien el caldo y es conveniente dejarlo un pelín al dente, para que quede cremoso y en su punto.
 
Vamos a empezar. Esta vez ni cebolla ni nada de eso, le puse un puerro bien picadito y cuando empezaba a dorarse le añadí un par de calamares cortados muy pequeños y unos 230 g de gamba roja, pelada y también cortada en trozos muy pequeños (reservé un par de ellas para decorar).
 
Además, haciendo un guiño entre el  arroz valenciano que tiene su garrafón y tavella y el típico revuelto de habas con chopitos, se me ocurrió darle el toque de las habas añadiendo un par de puñaditos de esas baby que venden congeladas. Y la verdad, que le dieron un punto muy rico. Las añadí al sofrito y cuando estaban tiernas, eché el arroz; unos 100 g por persona.
 
Bien sofrito el arroz, hasta que se quede un poco dorado y vamos echando un vasito de vino blanco y ya el caldo. Para hacer el fumet, utlizé las cabezas y las cáscaras de las gambas, que las sofreí un poco y luego le eché un chorrito de coñac. Unas vueltas y la cabeza de rape. Agua y una cebolla, laurel y zanahoria si queréis. Se deja hervir unos 20 minutos y se cuela.
 
El misterio del risotto es ir dándole vueltas conforme se prepara y poco a poco ir añadiendo caldo, cuando veamos que se va quedando seco. Así lo haremos durante unos 15 minutos. Llegados a este punto añadimos el parmesano y seguimos removiendo. Lo suyo es ponerle mantequilla también para que coja cremosidad, pero a mi me gusta más ponerle aceite de oliva.
 
Y ahora viene la decoración. Nuestra amiga Anna le había puesto unos fideos de calabacín que me llamaron mucho la atención, pero además le añadí unas tirar de palitos de mar y reconozco que me apeteció darles una vueltecita en la misma sartén en la que había salteado las gambas reservadas para decorar y que cogieran todo ese jugo que había quedado. Así que, en vez de ponerlo por encima, se lo puse a un lado para acompañar.
 
Pues nada, aquí os dejo este Asalto que lo he disfrutado. Aunque reconozco que esta vez lo pensé pronto pero lo elaboré casi en el último momento. No siempre podemos llegar a todo lo que queremos. Ea.
 
Un saludo y nos vemos en él próximo!!
 
Mamen.








 

jueves, 22 de agosto de 2013

ARROZ EN PAELLA CON CARABINEROS, CHIPIRONES Y ACEITUNAS


La verdad es que cada vez que me pongo a hacer un arroz ya empiezo a salivar en el supermercado mientras estoy comprando los ingredientes. Me lo voy imaginando poco a poco y casi puedo saborearlo en ese instante.

Así que fue acercarme a la pescadería y ver esos carabineros de Huelva casi recién pescados que me llamaban y se ofrecían a ser manjar para nadar en mi paella, que no pude resistirme. Decidido! Ahora sólo había que buscarles el acompañamiento. Así que eché un vistazo y un poco más allá se recreaban las puntillitas ante mi... Qué tentación! Ya estaba el matrimonio hecho!! Solo faltaba darle un toque original y enseguida vinieron a mi mente las aceitunas que Ana solía poner en su paella y que a todos nos extrañaba mucho pero luego nos sabían tan bien. Ya estaba montado el lio.

Además tengo la facilidad de poder poner una paella bien grande para que el arroz quede bien extendido en una capa fina, que es como debe ser. Y aprovechando que hoy íbamos a comer unos cuantos (unos 10 mas o menos), me dispuse a lidiar con mis crustáceos y mini-cefalópodos para hacer una buena faena y salir por la puerta grande. Así que ahí vamos. Os lo cuento!

INGREDIENTES:

Carabineros
Puntillas de calamar
Aceitunas manzanilla sin hueso
Arroz bomba
Caldo Aneto con sofrito para pescados y mariscos
Azafrán
Pimentón
Pimiento rojo
Pimiento verde
Puerro
Calabacín
Tomate triturado
AOVE

ELABORACIÓN:

Empezamos por encender sólo el fuego central de la paella y poner en primer lugar el aceite. Ya véis que no he definido cantidades. La verdad que me cuesta horrores, en primer lugar, porque no suelo pesar nada. Pongo a ojo un poco lo que veo que va a necesitar, pero para orientaros, puse aceite suficiente para cubrir el centro de la paella, sólo el centro. Tened en cuenta, que este guiso lo hice  para unas 10 personas (Pondría unos 100 o 150 ml de aceite de oliva). 

Entonces puse alrededor los carabineros, pasándolos sobre el aceite un poco, como para mojarlos en él, y luego arrastrándolos hasta la orilla de la paella. En el centro, al mismo tiempo, eché las puntillas de calamar. Éstas no necesitan mucho guiso, porque se hacen enseguida. Sueltan un poquito de agua, pero no os preocupéis, porque se consumirá con el calor. Salamos ambos ingredientes y damos una vuelta a los carabineros y fuera todo, pero antes pasamos un poco más los carabineros, porque os recuerdo que el fuego de fuera estaba apagado, para ello les doy una vuelta rápida en el centro. Apartamos y reservamos los carabineros también.

En ese jugo que nos queda, pondremos las verduras. Puedo deciros aproximadamente que puse un trocito de calabacín que me quedaba, un poco de puerro y un poco de pimiento verde y rojo, que en total sumarían unos 400 g. Se sofríen bien sin necesidad de poner más sal (puesto que el caldo ya va salado lo suficiente). Cuando empiecen a estar un poco tiernas las verduras, añadimos el tomate y le damos unas vueltas. Un tomate mediano rallado es suficiente, que este caldo ya lleva sofrito.

Ponemos un poco de pimentón, unas vueltas para que no se nos queme y enseguida el arroz. Este si os puedo asegurar la medida. Porque suelo poner 100 g de arroz por persona. Así que un kilo entero le puse. Me gusta sofreír bien el arroz. En este punto ya he encendido el fuego de fuera también. Necesitamos que toda la paella esté bien caliente y así lo preparamos. Removemos bien para que el arroz se quede como un poco transparente y entonces echaremos las puntillas reservadas y el caldo bien caliente (lo hemos estado calentando previamente). A mi me funciona siempre el sofreír el arroz y echar el caldo caliente para que salga un arroz suelto y que no se pase. Científicamente no sé si será lo más correcto, pero ya os digo, que me funciona.

Es en el momento de poner el caldo, cuando pongo una puntita de azafrán molido, que dará sabor y color al arroz. Y puse dos litros de caldo y unos 200 ml más de agua, todo bien caliente. Este caldo es bastante consistente y sabroso. Vigilad la sal.

Cuando el arroz lleva cociendo unos 8 o 10 minutos se ponen las aceitunas y se colocan alrededor los carabineros. Estas aceitunas son de la variedad manzanilla sin hueso, pero no van rellenas de anchoa, como suele ser habitual. Vigilad esto.

A los 15 minutos de la cocción (o antes, si veis que se ha consumido prácticamente el caldo) tapo la paella con una tapa que tengo muy grande. Pero si no tenéis tapa, un poco de papel aluminio os sirve igual. Apagad el fuego si escucháis el crepitar del arroz, eso es que os avisa que ya se está haciendo ese "socarrat" que llaman los valencianos y que son esos granos que se tuestan en el fondo.

Unos 5-8 minutos de reposo y podéis destapar. Observar y admirar cómo se os ha quedado. Id mezclando todo en la paella, para mezclar bien los granos y ya podéis Emplatar.

Esta vez, le he puesto un poco de tomillo limonero por encima y lo he acompañado de limón para el que quiera echar un poco, pero si queréis, se le puede echar un poco de ajoatao o alioli, que le irá muy bien.

Bueno, espero que os salga buenísimo el arroz y que me lo contéis si lo preparáis. Yo me despido hasta la próxima, porque soy forofa del arroz y seguro que otra paella cae pronto!!




 

sábado, 27 de julio de 2013

NORDIC-THINS


Hace ya unos días que mi amigo Alejandro me mandó un enlace a una página donde se convocaba un concurso de bocadillos con productos Thins de Bimbo. Él sabe de mi afición por los bocatas y pensó que sería bueno para mí.

He de confesaros que con todo el lío de vida que llevo no me lo planteé muy en serio. No soy mucho de concursos, pero el otro día en el Súper me topé con este pan y me llamó la atención. Tampoco me costaba mucho hacerlo y sería presentarlo sólo por participar, sin muchas más pretensiones. Aunque también debo confesar (que parece que esté hoy a corazón abierto) que los premios son más que suculentos.

Os cuento un poco cómo va esto, por si queréis colaborar en que sea una receta muy compartida. Es tarde ya, porque el concurso lleva convocado desde mayo, pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena. Se puede ganar un premio si la receta es muy compartida en las redes, pero tiene que ser compartida desde la web de Bimbo, no desde la mía.

Así que si queréis colaborar, debéis pinchar AQUI y os lleva al enlace desde el que tenéis que compartir la receta. Os estaré eternamente agradecida si colaboráis. Eso sí, siempre que os guste el bocata!! Aquí compromisos los justos!

Vamos a ponernos manos a la obra y participar con esta receta en http://www.sandwichthins.es/ y que sea lo que Ellos quieran!! #Ea

VAMOS A NECESITAR:

Un panecillo integral de Thins
4 palitos de cangrejo
1 huevo cocido
3 cucharadas grandes de mayonesa
2 filetes de salmón ahumado
canónigos
brotes de rabanitos


VAMOS A PREPARARLO:


En primer lugar haremos una chaca. Ya la hicimos en el croissant marinero aunque con lechuga. Hoy sólo picar palitos y huevo y mezclarlo con la mayonesa.

Muy fácil: el pan Thins viene ya abierto. Es finito y sabe muy rico y además tiene poquísimas calorías y lo curioso es que aguanta bien el relleno. No se rompe desparramando el contenido, como suele pasar con otros panes finos, así que podéis ponerle buena cantidad de lo que queráis, que lo aguanta todo!!

La primera opción era tostarlo un poquito, pero en realidad, como este relleno iba a ser frío, no lo creí necesario. Así que en frio, tal cual viene en el paquete, abrimos el pan y vamos rellenando.

Primero una buena cama de canónigos, que son suaves. Sobre estos ponemos un par de buenas cucharadas de la chaca preparada. Sobre esta el salmón. No seáis tacaños, ponerle una buena cantidad, que, junto con el pan, es el rey en este bocata. Y sobre el salmón, el toque de amargor que le da un punto especial con los brotes de rabanitos.

Lo siento, no pude resistir la tentación de darle un bocado antes de hacer la foto... Os prometo que no solo es saludable, también es delicioso!! Probadlo y me lo contáis. Vale?

Ahora a compartir!!!! Chao
 

viernes, 12 de julio de 2013

MENU PLAYERO


Esta vez pensaba que no iba a poder traeros el menú semanal, la verdad. Esto de estar de vacaciones fuera de casa se presenta raro en cuanto a la organización normal. No sabes cómo ni cuando vas a poder hacer las cosas y si vas a tener recursos o si vas a quedar a  la altura esperada.

La verdad que pensé en coger vacaciones de todo y desconectar, pero no me parece justo... Sé que hay gente esperando y aunque solo sean dos o tres, no les puedo defraudar. Así que aquí me tenéis. Menos bonito o peor presentado, pero sin duda, igual de bueno que siempre... porque siempre sale bueno, a que si?? jajaja

Esta vez un menú para una cena ligera y fresquita con un plato de lujo como es el Salpicón de pulpo y con un clásico no menos lujoso como es el melón con jamón.

Lo que no he tenido hoy es la colaboración de Frialba, que me dejó el pan preparado y se me olvidó en casa... jo. Lo siento un montón. Encontré un pan integral con semillas, pero nada comparable a lo que vosotros me acercáis. De verdad, siento haber tenido este fallo.

El vino lo voy a elegir yo esta vez. No soy ninguna experta pero sí se lo que me gusta, y este menú merece un vino de mi tierra que me parece ideal y que marida perfectamente a mi humilde entender. Pero os lo presento en su momento.

Vamos a ponernos en faena y a presentaros el menú completo y veréis qué fácil y rápido lo hacemos hoy... Coger cubiertos y manos a la obra!!

PLATO PRINCIPAL ..................................................  SALPICÓN DE PULPO

No sé si este plato se debe llamar así, o si es una vinagreta, o si se debe hacer de alguna otra forma. Yo lo hago así y os prometo que queda bien rico. Lo que no os voy a especificar son las cantidades exactas de cada cosa. Esto va en gustos y se puede poner más de lo que más nos guste y menos de lo que no nos hace tanta gracia, o incluso prescindir totalmente. Así que cada cual lo elabore como prefiera.

VAIS A NECESITAR;

Pulpo cocido
Gambas cocidas peladas
Una lata de berberechos o almejas al natural
Palitos de cangrejo
huevo cocido
cebollitas en vinagre o con sabor a anchoa
Pimiento verde, rojo y amarillo
Tomates cherry
Aceitunas negras.
Aceite, vinagre, lima y pelín de sal

VAMOS A PREPARARLO;
 
En primer lugar debemos tener el pulpo cocido. Podía daros muchas señas de cómo cocer un pulpo, pero es fácil encontrarlo cocido... y como vamos a lo fácil, pues vamos a partir de tenerlo ya hecho. De todos modos, para cocer un buen pulpo podéis seguir los consejos de la web de  Gourmet y Gastronomía que lo explican superbién...
 
Partimos el pulpo. Lo troceamos generosos... no los hagáis trozos demasiado pequeños. A mi en la vinagreta me gusta pinchar y saber lo que como, no todo tan picado que no se sepa lo que estás cogiendo... pero bueno, eso va en gustos y ese es el mío.
 
Después pelamos las gambas y se las vamos añadiendo. Luego abrimos la lata de berberechos o almejas. Reservad el caldo, no lo tiréis... Lo usaremos más tarde.
 
Luego los palitos de cangrejo. Si queréis añadirle más cosas, como mejillones o cualquier otro marisco podéis hacerlo. No tenéis que restringiros a solo esto.
 
Y luego las verduras. Se puede poner cebolla tierna, de la más dulce, pero a mi me gustan muchísimo estas cebollitas en vinagre pequeñas de bote y más aún si son con sabor a anchoa.. Esas ya me flipan!
Así que si tengo de estas, se las pongo sin partir ni nada, así enteras. Lo que sí parto por la mitad son los tomates cherri. Y por supuesto, bien troceados los pimientos. Me gusta ponerle de todos; rojo, verde y amarillo, por el colorido que le dan al plato. Por eso uso igualmente las aceitunas negras. Por eso de darle otro color más.
 
Por último, una vez cocidos y enfriados los huevos, separamos las yemas de las claras. Las claras las troceamos y añadimos a la vinagreta y las yemas las picamos en un bote de cristal. Ahora viene el truco; le añadimos ese caldo de la lata de almejas, un chorreón de vinagre de vino (no hace falta que sea de Módena, pero si os gusta especialmente, podéis poner de éste), un pelín de sal y una buena cantidad de aceite de oliva (AOVE) Virgen Extra. Agitad bien el bote para que se emulsione toda la mezcla y añadirlo por encima a la vinagreta.
 
Dejar reposar por lo menos una hora en la nevera. Al momento de servirlo, remover bien todo para se que mezclen los sabores con toda la salsa y a comer!!!
 
SEGUNDO PLATO....................................................... MELÓN CON JAMÓN
 
Hoy no era por no cocinar. Es que este plato me encanta y no quería dejar de traeros esta delicia. Lo único que he hecho ha sido intentar una presentación un poco original, pero no tiene ningún misterio, sólo el que necesitáis un "sacabolas" para hacer bolitas de melón y luego pinchar en un palillo para presentarlo junto con el jamón.
 
Se pueden poner tacos de jamón en la brocheta, pero a mí me resulta mucho más agradable comerlo en filete fino, pero eso sí, poner una buena cantidad de jamón. Que esté el bocado equilibrado entre el trozo de melón y el jamón que te llevas a la boca.
 
VAIS A NECESITAR;
 
Un sacabolas,
Palillos
Melon
Jamón serrano a lonchas finas.
 
No tengo que explicaros cómo prepararlo, verdad?? Ya lo veis en la foto... Es muy sencillo pero a la vez muy llamativo y delicioso.
 
POSTRE .................................................... COCKTAIL DE FRUTA TROPICAL CON YOGUR
 
Desde luego que la fruta en verano se "disfruta" más que en todo el año. Pero esta vez nos hemos ido a un cócktail de frutas tropicales con un poco de papaya, piña y algo más que teníamos por aquí...
 
VAIS A NECESITAR;
 
Un trozo de piña
Un trozo de papaya amarilla
Un trozo de mango
Un chorrito de Cointreau
Yogur griego
Hojitas de menta
 
VAMOS A PREPARARLO
 
Troceamos la fruta. Luego le echamos un chorrito del licor y lo dejamos macerar una hora por lo menos. 
 
Luego montamos el postre poniendo la fruta debajo, dejando caer sobre esta el yogur griego y decorándolo con un par de hojas de menta.
 
LA BEBIDA ................................................................. HOY MARIDO YO!! EA
 
Hoy no he necesitado ayuda de nadie. No soy ninguna experta somelier ni entendida en caldos ni nada de eso. Pero cuando hay algo que me gusta y me sale bien, me agrada compartirlo. Así que hoy elegí yo el vino y creo que ha sido todo un acierto con este menú. Porque nos estuvo buenísimo.
 
El vino en cuestión es un blanco de uva Macabeo de D.O. La Mancha, hecho en Tomelloso (Ciudad Real) que se llama Añil.
 
A lo mejor, no sé explicaros del todo bien las características de este vino. Pero me voy a acercar a la bodega y que sean ellos los que nos lo expliquen... 
 
"Vino blanco elaborado con uvas de la variedad Macabeo, también denominada Viura. Presenta un color pálido acerado con reflejos tenues verdosos,  muy limpio y brillante.
En la nariz suceden largos aromas florales y frescos propios de la variedad acomplejados aromas frutosos que recuerdan las frutas tropicales con notas de maracuyá lo que invita a recrearse en la copa largo tiempo.
Muy franco de sabor, sabroso, fresco, afrutado de gran finura, destaca la armonía entre sus componentes y la sedosidad e su paso, siendo el final de boca largo y persistente.
 
Su aguja natural, unido a su acidez bien combinada con el alcohol le confiere una extraordinaria frescura.
 
Acompaña a pescados y mariscos , así como postres, quesos suaves y ensaladas .    
 
Temperatura de servicio de 7 º a 8º C.
Bodega Vinícola de Tomelloso S.C.L.     D.O. La Mancha. "




 

martes, 25 de junio de 2013

SALSA DE CALAMARES Y RAPE CON TOMATE


Este año he hecho varias veces calamares. Creo que publiqué otra receta no hace mucho que gustó bastante.  Y mira que siempre me quejo de lo mismo y no escarmiento;  ¡¡ Me cuesta horrores arreglarlos!!

 Pero luego, cuando terminas de comértelos y te han estado tan buenos que sigues mojando pan en la salsa… midiendo que no te sobre de ninguno para no descompensar,  se te ha olvidado el suplicio de antes  y te quedas sólo con el buen sabor de boca.

Hace ya unos días que preparé estos que os traigo hoy. No… no os preocupéis que no están caducados;  guardé las fotos. Esta salsa nos la comimos con todo su rape y sus calamares enterita y recién hecha en su momento. Y , como suelo hacer a menudo, subí  la foto a las redes a través de Instagram con el Hastag de #Platodeldía  o #Paracenar .

Y por esto de las redes ha sido que, a petición popular, vengo hoy a traeros esta receta.  Para que todos la podáis preprar  en casa y comerla a mi salud, si es que os gusta como yo la hago.

Pues nada, preparar pan cuando la hagáis porque lo vais a necesitar.

INGREDIENTES:

·         1 kg de calamares medianos
·         1 cola de rape limpia y a tacos
·         1 cebolla
·         2 dientes de ajo
·         1 bote de tomate frito
·         150 ml de vino blanco
·         Una pizca de sal, una cucharadita de azúcar, pimentón, una guindilla, y cebollino para decorar.

ELABORACIÓN:

En primer lugar, lo más divertido; limpiar los calamares. Yo no sé cómo lo haréis vosotros pero yo les quito primero esa piel oscura que los recubre. Luego saco con los tentáculos todo lo que tienen dentro y justo por debajo de los ojos corto y les quito los tentáculos. Ya por  la parte de debajo, entre todos ellos, les quito esa boca picuda tirando de ella. Luego al cuerpo les doy la vuelta y les limpio bien todos los restos.  Lavar y reservar.

Cuando estén todos limpios, troceamos los cuerpos.
 
Picamos finamente la cebolla, los dos diente de ajo y la guindilla y la sofreímos con un poco de aceite de oliva (como tres cucharadas), hasta que esté blandita. Enharinamos los tacos de rape y los sofreímos con la cebolla, y luego echamos los calamares y el pimentón. Les damos una vuelta a fuego fuerte para que evaporen toda el agua. El enharinado del rape es, en principio porque no se deshaga y queden los trozos enteros. Pero la harina que sueltan también ayudará a espesar un poquito la salsa.

Removemos y añadimos el vino blanco. Es preferible poner menos vino si vemos que están soltando demasiada agua. Y cuando ha reducido un poco añadimos el tomate frito. Si no nos gusta que quede muy ácido, ponemos un poco de azúcar y un pelín de sal.  


Yo los serví con un poco de arroz blanco, pero se pueden servir  solos, o con patatas fritas o cocidas al vapor, o con pasta o como más nos guste. Y los decoré con un poco de debollino picado, que el toque de verde le va muy bien.

Espero que os gusten y que los gocéis como yo…  Son una pasada, de verdad.